miércoles, 19 de septiembre de 2007

19 septiembre 2007

Resonando aún su risa
se fue, de a poco dejándonos.
Hoy se situará sobre nosotros,
y ni su cariño ni su voz
estarán ya más, limitados a un lugar
lejano ni recóndito.




Buen viaje mi "Güela",
la lejanía hace que publique mi pena.
Consuelo mezquino... pero al menos de algún modo
vigorizo tu recuerdo, plácido y alegre,
en más de una amiga -te lo aseguro- en más de un amigo.







8 comentarios:

elizabeth dijo...

Si pudiera abrazarte, si pudiera hablar de "esa" emoción que sentí al leer tus palabras hasta quebrarme en pedacitos, mi pena hubiera tenido destino."Hoy se situará sobre nosotros" "la lejanía hace que publique mi pena", esa lejanía que hace que vivamos las penas por separado, cuando lo que más deseamos es estar junto a los que amamos,sobre todo cuando tocamos la pena y ese setir no nos devuelve el conzuelo.
tu suegra que te quiere mucho y apesar de la lejanía desea aún abrazarte.

Salustio Sánchez Carmona dijo...

Querida Blanque:
En Angol hemos leido sus sentidos pensamientos. Compartimos la pena la Mami Lulú, la Trini, Luiso, Paco y familia, Andrés y Mariana, en fin, todos los sureños.
La verdad es que hemos estado muy tristes, porque en mi familia los recuerdos de la Myriam son imborrables. Acción Nacional, el Partido Nacional, las candidaturas a regidora en Las Condes, las peleas callejeras, las labores de acción social, etc. etc. Muchos etc.
Un abrazo hija, y ¡ánimo!
Papá

Salustio Sánchez Carmona dijo...

Querida Blanque:
En Angol hemos leido sus sentidos pensamientos. Compartimos la pena la Mami Lulú, la Trini, Luiso, Paco y familia, Andrés y Mariana, en fin, todos los sureños.
La verdad es que hemos estado muy tristes, porque en mi familia los recuerdos de la Myriam son imborrables. Acción Nacional, el Partido Nacional, las candidaturas a regidora en Las Condes, las peleas callejeras, las labores de acción social, etc. etc. Muchos etc.
Un abrazo hija, y ¡ánimo!
Papá

Ortúzar Aguirre dijo...

La "Güela" fue sin duda la abuela chora y tan tan querida por todos y por todas...conocio a cada amiga y a los pololos...y nos hacia renacer siempre ese niño que cada uno tiene dentro. Tantos lindos recuerdos de la Güela que me puedo inmginar tantos otros miles recuerdos que tendrán el Pelao, tu mamá y tú. Pero ese vacio que deja ahora se llena con el recuerdo de su tarea bien cumplida, siempre feliz, sencilla y cálida amistad.
Fran

Ortúzar Aguirre dijo...

Blanca... te abrazo y te quiero muuuchoooo
...

Monito... abrazela por mi

Ramuncho

PD. Mi recuerdo mas vivo: lanzarnos pepitas de sandia en un dia glorioso junto al mar

Blanca dijo...

No les había dado las gracias a la familia OA, así que ¡gracias! sus comentarios me acompañan mucho.

tabel dijo...

blanquita querida, tuve que robarme una contraseña pero necesitaba COMENTARTE....
la aguela es parte de la vida de todos nosotros, siento la pena de una perdida propia, y eso es porque tú, linda, nos hiciste parte de tu vida...
dentro los recuerdos que tengo más atesorados en mi caprichosa memoria está pichidangui... y
las primeras estadías siempre con la aguela y tu mamá, felices! GRACIAS MIJA LINDA! TE QUIEROOOOO
t

Blanca dijo...

MENSAJE PA'L ENTIERRO DE LA GÜELA

La abuela Miriam fue una persona llena de vida y llena de historias. Fue una apasionada regidora, incansable viajera, gozadora cocinera y una muy buena pintora, entre otras muchas cosas.
Amiga de todo el que la rodeaba, llenaba los espacios con su risa, su alegría y su jovialidad. Ella era siempre la primera en celebrar lo celebrable. Para fiestas y festejos nos contagiaba a todos con su ánimo y vitalidad. Si había oportunidad de disfrazarse, ella era la primera en hacerlo, así como también era la primera en lucirse en las familiares pistas de baile…

Esa era mi abuela. En realida “la GUELA”, como le decíamos y le diremos siempre sus nietos. Tal como ese nombre, fue ella para nosotros una persona cercana, sencilla de trato… una amiga. No creo que exista en el mundo –y no exagero- una mejor abuela. Una abuela única, extraordinaria. Me acuerdo de ella metiéndose al mar en Pichidangui o nadando sin temor, hasta avanzados años en cualquier piscina. Me acuerdo de ella dejándose despeinar por nosotros, todos sus nietos sin excepción, sólo para provocarnos largas carcajadas… No sé si alguien aquí pudo “chasconear” a su abuela y echarse después a reír con ella en alta voz. Esas vivencias fueron para mí por lo menos, una niñita chica en ese entonces, toda una experiencia. La Guela era el primer adutlo con que pude atreverme y “romper las reglas”…

Por eso la queríamos tanto. Por eso, y porque sabíamos que ella nos quería. Ella lo hacía tan evidente… se dejaba abrazar y jugaba con nosotros. Sus palabras favoritas para hacernos reír eran “huichipirichi” o “araña peluda”… un lenguaje particular para sus fieles auditores….

Con esa imagen de ella me quedo. Con el recuerdo ya eterno de esas mañanas en Pichidangui en que temprano nos metíamos en su cama. Con los pies fríos y dejando sus sábanas llenas de migas, pidiendole por centésima vez que nos contara el cuento de “Periquín”… Y ella feliz, nos lo volvía a contar…. Las imágenes de un bosque, de las siete espadas, del pájaro que distrajo a Periquín en su camino al colegio, las tengo grabadas como si las hubiera visto en realidad… y todavía recuerdo con claridad el canto de Periquín que a través de su voz, decía: “princesita de ojos azules y labios de grana…” canción que hace pocos años la Guela me volvió a cantar, despreocupada.

Mi querida Guela, me duele mucho no haber estado contigo este último tiempo, tú sabes… y ya lo conversaremos. Quisiera estar ahora aquí para despedirme como corresponde, pero no puedo. Sí puedo en cambio, transmitirte frente a todos los que están aquí presentes, que tanto yo como todos tus nietos, te queremos mucho, y que serás siempre parte de nuestras historias.
Decirte también, que tengas un buen viaje y que desde arriba, cuando te encuentres con tu querido papá –que seguro te recibirá con tanta ternura como su personaje Periquín a su princesa de ojos azules- tu Nane, tu hijo, y tu “a pesar de todo siempre querido” Arturo, les cuentes que acá abajo hay una gran cantidad de personas, familia y amigos, que te quisimos y admiramos mucho.

Blanca